jueves, 15 de febrero de 2018

Gracias por existir

Antes de saber de ti, vivía en una oscura habitación sin puerta ni ventanas.
Fue un día que mi vida se llenó de color cuando apareciste de la nada.
Pasé de estar parada a volar sin parar.
Corría y me sentía elevarme en el aire, descubrí lo que era amar.

Déjame hundirme en lo más profundo de tu alma.
Quiero acogerte en mis fríos brazos y tomarte sobre mi pecho con calma.
Sientes a mi corazón quebrar la soledad?
Rodeados de miles de trozos de cristal.
Pero estando tú junto a mí nada nos podrá dañar.
Y sobre este pedazo de hielo, tu alma va derritiéndolo poco a poco.
Ahora lleno de fulgor cada cosa que toco.
Mis frías manos recuperan la calidez que en tu mundo vivía en mí.
Y es que gracias a ti, es que yo puedo vivir.
Gracias por existir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario