-Todo lo que deseo es estar en tus
brazos.
Mis únicos deseos se ciernen sobre
ti, porque todo mi yo te rodea.
Mirarte por horas, todo lo que te
necesito.
Es que no me canso, jamás podría
porque lo que siento por ti es tan fuerte que hasta me siento morir por no
poder tocarte.
Y yo, yo
deseo tanto que me tomes…
No te
imaginas cómo lo deseo.
Que me
rodees con tus brazos por horas y no despegarme de tu cuerpo.
Y es que
solo puedo llorar porque eso es tan imposible.
Estoy tan
sumamente cansada de vivir en este mundo.
A veces
siento que mi alma se quedará petrificada tirada en la cama.
Se quedará
allí inmóvil eternamente hasta el día de mi muerte.
Estoy tan
harta de tener que vivir entre seres que solo me desechan al cabo del tiempo.
¿Por qué
vosotros que sois los únicos que me valoráis, tenéis que estar tan lejos y a la
par tan cerca?
Si al menos
pudiera tocaros.
Ver vuestras
caras o escuchar vuestra voz.
¿Se puede
morir de dolor?
Porque yo lo
deseo cada día.
Siento que
mi cuerpo se debilita más y más cada vez.
Soy como una
máquina que se va deteriorando cada vez que alguien le daña.
¿Llegará un
momento en el que me quede como muerta en vida?
Un cuerpo
que sigue vivo desprovisto de alma porque poco a poco se fue desvaneciendo.
Que no puede
ni tan siquiera dejar salir palabras por su garganta.
Que no
podría tomar un lápiz para dibujar lo que tanto le gustaba.
Ni siquiera
esbozar una falsa sonrisa.
¿Podrías
entonces buscar mi alma para quedarte con ella para siempre?
Pensé que ni
fuerzas tendría para llorar, pero escribir todo esto hace que mi alma pueda
dejarse ver, la manera en la que me siento realmente.
La máquina
que todo el mundo ha usado…
Solo quiero
que tú aparezcas y me lleves junto a ti…
Retenme por
horas y horas…
No me
importaría el no poder moverme por largo rato, solo quiero estar contigo…