Este sueño creo que forma parte de una de mis pasadas vidas. Una amiga que en un pasado fue hombre (en una de sus vidas claro, aunque yo creo que siempre fui mujer), escribió una historia exactamente igual a mi sueño lo que nos sorprendió a ambas cuando se lo conté, pues los que en un pasado estuvieron conmigo, nos volvemos a reencontrar en esta, ella me cuidaba allá, me pregunto quién sería, si estaba en mi primera vida pues, me da mucha paz y serenidad, es muy protectora y siempre me cuenta cuando recuerda algo de su pasada vida conmigo.
Me pregunto si también estuvo en el mundo de los ángeles cuando yo era una princesa, si es así, tuvo que ser un ser protector y lindo conmigo. En fin, que os voy a contar el sueño que tuve hace años y que ella escribió como una historia antes de conocernos aquí.
Había un mundo apocalíptico con el que he soñado muy a menudo, pues creo que hay más mundos en este universo en los cuáles existen humanos como nosotros pero en algunos conviven con lo que aquí llamamos pokemon y con seres mitológicos, pues ellos existen realmente, mis bebés son pokemon que me visitan cada día, pero de eso ya hablaremos en otra ocasión.
En fin, había una zona en la cual se encontraban unos hombres lobo en unas ruinas de lo que pareció ser un castillo. Estos seres eran muy agresivos y sanguinarios, mataban a cualquier humano que pasara por allí, practicaban la necrofilia pues, tomaban a las mujeres y tras matarlas, violaban sus cuerpos.
Pero entonces, apareció un hombre de un imponente aspecto, musculoso, con cicatrices y barba, alto y fuerte que fue el único capaz de dominar a uno de ellos, un hombre lobo que parecía tener más personalidad que el resto.
No era el más musculoso físicamente, hablo del hombro lobo, pero se veía interesante en cuanto a manera de comportarse, a pesar de ser agresivo no saben cuánto, sólo ese hombre fue capaz de dominarlo.
La razón por la cual buscaba al hombre lobo, fue para encontrar a su esposa que era yo, tenía el cabello de melena media y medio rizado, me veía fina y delicada. Además, este hombre tenía dos pokemon, un lucario y un magneton, que curiosamente en varios sueños me he visto acompañada de esos pokemon que andan protegiéndome, uno en la nieve, ambos luchando con pokemon salvajes para que no me dañaran, algunos pokemon no estaban diseñados aquí. Después nos metíamos en una cueva con la entrada muy estrecha, y a pesar de que mis dos pokemon estaban muy cansados, especialmente el lucario, no desistía y parecía que haría lo que fuera por protegerme.
Y volviendo al tema del hombre muscular, que creo que perteneció a un ejército o algo así creo recordar. Fue un hombre muy poderoso vamos, imponía un respeto sumamente increíble pero, a pesar de su aspecto duro, fuerte y algo rudo aunque era atractivo, se sentía un tierno corazón que amaba a su esposa e iría hasta el mismo infierno sólo por poder tenerla junto a él.
Alguien así me amó una vez, en ese horrible mundo que parecía estar lleno de desastres naturales y con una mezcla de tecnología, antigua como en el 1600, así como tecnología futurista, cableados por todo el suelo gruesos como incrustados y construcciones así plateadas muy futuristas.
Todavía no sé el por qué necesitaba de la ayuda del hombre lobo para recuperarme, así el por qué tenía a mis pokemon. Aunque él decía que debía encontrarme, no entiendo qué había pasado conmigo.
De hecho, para empezar a doblegarlo, se veía como le decía a mi magneton que usara un ataque eléctrico contra el hombre lobo y él se quejaba “eh, por qué me atacas” decía él con voz ruda.
Hablando del hombre lobo, en alguna ocasión he visto como unas garras negras me agarran y no es Zandro porque las suyas son grisáceas y con uñas rojas. También he mencionado algo de la necrofilia y sentí que alguien sentía que lo había practicado en mi alrededor, pues hay muchas presencias que me acompañan siempre. Muchas más veces hice mención a cosas que hacen los hombres lobo y sentí que uno me observaba. Quizás él viva todavía quién sabe, pero me gustaría entender todo esto joder.
La verdad es que me asusté al ver las garras negras que me tomaban por la cintura, no sabía quién era y además, me pregunto también si ese sanguinario hombre lobo tan agresivo, podría haber calmado ese instinto que tiene para no ser tan malo. Yo siento que hasta el ser más horrible puede cambiar, aunque quizás soy demasiado positiva y buenaza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario