domingo, 5 de marzo de 2017

Sueños que tuve

He soñado muchas cosas pero no las recuerdo bien.
El de los primeros, yo estaba como en un local de fiesta, cosa rara en mí pues repugno eso.
Llevaba unos tremendísimos taconazos de vértigo, unos tacones de súper modelo e iba súper linda vestida, así como van las jóvenes de mi edad cuando se van de botellón o a discotecas que parecen desfilar por la pasarela de cibeles.
En fin, que unas chicas se me acercaron a avisarme que allí había un obseso que siempre que pillaba a una víctima, la hacía la vida imposible y era muy peligroso.
Este ya me había echado el ojo y me estaba mirando con una cara de depravado sexual impresionante, me daba mucho miedo os lo juro.
Entonces este grupo de chicas, que eran así de mi edad veintipocos, jovencitas vestidas de buenorras fiesteras de las que no me gustan y con las que no tendría amistad porque nunca me dan confianza, pues eso, que estas chicas dijeron que iban a ayudarme a escapar de él, en ese momento las chicas cambiaron y ahora eran como hadas cada una con el cabello de un color, verde, azul, y la otra no lo recuerdo, algo así como amarillo o un color chillón. Corrimos por toda la ciudad que parecía ser una mezcla de Talavera de la Reina y de una ciudad en la que jamás he estado en esta vida pero que me suena de que existe en otro mundo, pues como ya dije, existen más mundos con humanos como nosotros, algunos en mundos apocalípticos, mundos con nuestra tecnología actual y costumbres, mundos en donde conviven con pokemon y seres mitológicos, y con un poco más atrasada la cosa, pues este mundo tenía la nuestra (esto lo he visto en sueños claro)
Vamos, igual que aquí, las fiestas, la música moderna, las ciudades llenas de luz.
Corrimos en mitad de la noche y yo mágicamente, mantenía un perfecto equilibrio con esos mega taconazos, corría con un arte increíble os lo juro.
No me acuerdo cómo era yo físicamente pero era atractiva, aquí soy linda sí, pero en ese sueño, estaba muy bien maquillada y vestida, pues en esta vida voy normalmente sin arreglar mucho.
En fin, que ese obseso nos persiguió por toda la maldita ciudad os lo juro, estaba muy oscuro en algunas partes y me daba mucho miedo, más porque se le veían las intenciones a ese mal parido psicópata.
A veces las perdía de vista y tenía que alcanzarlas, además que ese tipejo siempre acababa apareciendo en la distancia por detrás. Al final se nos ocurrió la idea de callejear mucho para perderlo de vista y lo logramos dios mío. Aunque de pronto las chicas volvieron a cambiar convirtiéndose en humanas como al principio y resulta que eran unas capullazas como las jovencitas humanas actuales, más falsas que los euros de chocolate, vamos, nada que ver con las hadas que fueron minutos atrás.
Y ya no recuerdo más de ese sueño ni tampoco suelo recordar los detalles, pero en fin, voy con mi último sueño del que tampoco recuerdo los detalles importantes.
Yo era una diablesa, cosa rara porque en la realidad soy una princesa ángel (en mis sueños de siempre), pero en mi sueño no sé por qué era una diablesa, muy poderosa y atractiva, con mi cabello negro recto y corto muy liso.
Ojos creo rojizos y alas de murciélago.
Había una diablesa cerca mío que no se atrevía a decirme nada, y también uno de los malvados que me observan el día a día, no sé cuál de los demonios eran pues no sé cuántos malvados me observan, pero este era muy poderoso aunque curiosamente, me temía, me tenía respeto a pesar de que él era muy fuerte.
Sentía que yo tenía una fuerte personalidad y no recuerdo si él o la diablilla me dijeron algo, yo les respondí con la personalidad de tipa dura de mis vídeos, así con fuerte carácter y que nadie se digna a darme una respuesta. Ojalá recordara las palabras os lo juro, esa es una de mis personalidades ocultas, la dura Anye con fuerte carácter que tiene geniales respuestas para todo, nadie podría batirme.
Aquí en este sueño me respetaban porque era poderosa y con lo que ya he dicho, gran carácter inquebrantable.
Además que me estaba arreglando para salir con mi novio que creo que era un demonio también. Me preocupaba mucho de verme perfecta para él a pesar de que nos queríamos, me encantaba verme hermosa y bien arregladita, me cambiaba de ropa y maquillaba y este llegó y aún no había terminado de arreglarme.
Creo que los seres malvados que me observan me temen, saben que mi personalidad, aunque tenga mi parte dulce, también está la dura, y soy fuerte que nadie puede conmigo si yo no me dejo.
Siento que realmente me respetan y no soy cualquier angelito indefenso, a pesar de que hay seres que me protegen, me siento fuerte y con demasiado poder oculto que daría por culos a los malos que me jodieran la marrana.

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