Cada día y cada noche pienso en ti, y me siento morir.
El deseo de tenerte a cada instante, me hace sentirme fuera de mí.
Cada nuevo segundo de mi vida vuela, y mi corazón en pena sueña con ser libre de esta condena.
Cuando siento que no puedo más, que quiero explotar, sólo necesito ponerme a soñar para sentirme un poco más libre.
Ponerme a pensar, para irme a un mundo donde tú vives.
Y sé que eso no es cierto, que no puedo ni rozarte una mejilla.
Pero al menos soy feliz, sintiendo que por un instante te tengo, aunque al despertar estoy perdida.
No sé a dónde voy ni de dónde vengo.
Sólo sé que siento lo mismo que ayer, hoy y mañana, y que me siento rota por dentro.
Pero olvidar lo que sientes de verdad no es sencillo.
Así que, dejadme dormir para poder ser feliz.